En
las
provincias
de
Ávila
y
Salamanca
se
documenta
una
particular
familia
de
santuarios
campestres,
prácticamente
todos
dedicados
a
la
Virgen
(tan
solo
dos
lo
están
a
Cristo),
que
cuentan
con
la
particularidad
de
contar
con
una
plaza
de
toros
aneja
en
las
que
celebraron
desde
el
siglo
XVI
hasta
prácticamente
el
siglo
XX
festejos
de
toros,
si
bien
a
finales
del
siglo
XVIII
llegaron
a
ser
prohibidos,
sin
mucho
éxito.
Aunque
las
encontramos
circulares,
las
más
comunes
son
de
planta
cuadrada
o
rectangular,
anexadas
al
santuario
o
levantadas
en
sus inmediaciones.
Santuarios y ermitas con plazas de toros
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